El ritmo del Master aprieta. A eso vinimos. A eso me dedicaré yo en breve.
Pero antes de que llegue aprovecho los últimos días de mi estancia en la ciudad antes de volver a España a cambiar mi querido visado. Pasaré oficialmente de ser un turista profesional a un vulgar estudiante. Ay que pena!
Durante los últimos dos fines de semana hemos tenido el honor de recibir a nuestro primer usuario del flamante sofá cama!!!! María Solé ha pasado por las Américas y ha decidido que no hay mejor manera que llegar a Texas que pasando tanto a la ida como a la vuelta por la gran Manzana. De modo que la hemos tenido con nosotros dos fines de semana seguidos. Ha sido espectacular.
1r fin de semana.
María llegó el jueves. Paseo por high park, cena en meatpacking y a dormir que hay jetlag.
El viernes decidimos hacer una de las cosas que ya se han convertido en mis preferidas en la ciudad: Coger el Ferry a Staten Island. Staten Island es un pedazo de isla que está al Sur de Manhattan y a la que sale un Ferry totalmente gratis cada media hora aproximadamente. Nadie se ha fijado en la pobre isla durante mucho tiempo y aunque hay viviendas y mucha industria suele quedar fuera de todo destino turístico. Ahora bien, el trayecto te permite tener una de las vistas de Manhattan más bonitas que hay, justo encarando el Distrito Financiero, es decir, Rascacielos. De modo que hay una peregrinación constante de turistas que lo único que hacen es ir hasta la isla, bajarse de un ferry, subirse a otro, y volver a Manhattan. Es divertido y gratis, elemento fundamental para que algo se convierta en tu actividad favorita en la isla. Alejandra justamente está trabajando en la universidad en un solar ubicado en Staten Island y el profesor y la artista con la que colaboran dicen que es un lugar al que se están yendo todos los artistas por su alquiler barato. Nota: En Nueva York constantemente hay alguien que te dice que tal sitio o tal otro se está poniendo de moda y que todos los artistas se están moviendo hacia allí. Yo siempre me imagino a una horda de artistas, con sus miradas perdidas, que van cambiando de barrio constantemente, nómadas en la gran manzana sólo para que alguien pueda decir que hay otro barrio que está de moda. Es muy duro ser artista en New York.
Después de Staten Island nos fuimos a Williamsburg, barrio de moda oficial donde todos los artistas viven, van a vivir, o vivirán en algún momento [fijo]. El barrio, que ya nos habían recomendado Paul, Ophe y sobretodo Elisa, es espectacular. Una especie de bar de carretera hecho barrio. Un lugar con un ritmo y una escala completamente diferente de Manhattan. Fuimos en busca de galerías. No encontramos ninguna. Bueno sí, pero cerradas, o a medio montar. En nuestra búsqueda descontrolada entrábamos en todo aquel lugar que podía tener el más pequeño parecido con una galería de arte. El resultado fué que entramos en lugar ten singulares como una agencia inmobiliaria, un taller de pintura [con los artistas pintando y mirándonos como si fuéramos de otro planeta] y hasta a una vivienda. Nos pareció que era una galería seguro y al entrar nos encontramos a un tío en albornoz sentado en un sofá, una tía en una butaca fumando y una casa que parecía la del gran Lebowski. El albornoz me lo he inventado pero lo demás no, lo juro.
El caso es que nos lo pasamos genial investigando el barrio y acabamos tomándonos una piña colada en el Surf Bar, un lugar que parece sacado de california con arena desde la entrada hasta el patio interior. Brutal.
Volvemos a casa y después de unos gines en casa nos bajamos a Downtown [Nuestra terraza triunfa y se ha convertido en el lugar de encuentro de los viernes. Si no les entiendes, tómate un gintónic y únete a ellos.] Fuimos al Beauty Bar, un lugar de copas y bailes en el que te puedes hacer la manicura al mismo tiempo que te tomas un cóctel.
Sábado, Brunch, MoMA y al PS1. El PS1, ya lo comentamos, es una sala de arte asociada al MoMA pero en plan más joven y más molona. En veranos tienen cada sábado lo que llaman el Warm Up, un festival de Música Electrónica al aire libre que cada sábado invita a diferentes DJ's. Un arquitecto si se quiere considerar "in" debe ir porque además es el lugar donde cada año se construye el pabellón que da sombra y refrigerio a las charlas que hay entre baile y baile, construído por un arquitecto de la ciudad. El arquitecto siempre es molón y los que van más. Nosotros fuimos para no ser menos y la verdad es que es increíble. Este año la instalación es superdivertida y nos pasamos la mayoría del tiempo haciendo el tonto con las bolas que te dan de asientos. El resto lo pasamos bailando. Todo el mundo es guapo, alto, sonríe y lleva gafas de sol.
Domingo. La gran final. España llegaba a su primera final en la historia y nosotros lo íbamos a ver en Nueva York! En favor de nuestra superviviencia, no fuimos a verlo a La Nacional, club español en Nueva York donde vi la semifinal. El lugar es lo más parecido a meterte en un horno a 500ºC con un grupo descerebrado de españoles. Tuve una de las experiencias más surrealistas desde que estoy aquí y estuve al borde de una lipotimia con el gol de Puyol. Tiburón! En fin, que la final, por cuestionaes sanitarias, decidimos verlo en otro lugar. Después de probar en el Instituto Cervantes y en trece bares más que estaban a rebosar de españoles bebiendo sangría [tal cual] lo acabamos viendo en un hotel. El hotel tenía unas pantallas donde se fué amontonando gente y más gente y había tanta y tanta que al final se habilitó como una especie de sala vip que es donde la vimos nosotros. Impresionante. Afónico, dolor de cabeza de los nervios, abrazos a diestro y siniestro. Alegrón. Pena no estar en España para celebrarlo con los amigos.
María se va para Texas.
2ºFin de semana. María llega el viernes al mediodía. Tradicional reunión en la terraza de casa con gintónics y amigos que habían vuelto de sus respectivos viajes a los países de origen. Nos vamos hacia Downtown y acabamos en el FatCat. Un lugar inverosímil en medio de la ciudad y con todos los juegos habidos y por haber. Jugamos al futbolín [versión gringa con jugadores que parecían robocops, con una planitud en el terreno de juego inconcebilbe en nuestas tierras y, atención, tres porteros! Están locos estos gringos] a una especie de curling de mesa y al ping pong. Dimos muestra de nuestras habilidades en el tenis de mesa debidas a los grandes torneos jugados en Can Pakman!!!!
Sábado. Brunch y al Museo Noguchi. Un museo precioso en lo que fue el taller del escultor en Queens. Flipamos con sus tótems. Decidimos bajar andando para conocer el barrio hasta el Water Taxi Beach. En el barrio encontramos una gigantesca Central Eléctrica en la que la policia nos para para borrar las fotos que hemos hecho, un festival de musica hip hop, los puentes majestuosos hacia la isla y finalmente los "piers".
Al lado de uno de esos Piers está el Water Taxi Beach, un lugar con la vista más espectacular de la ciudad que he tenido hasta el día de hoy, con arenita de playa, con música para bailar y buen ambiente. Qué más se puede pedir? Así que nada, allí pasamos el resto de la noche hasta que ya, finalmente, dijimos BASTA. Y ya no pudimos más y volvimos a casa y María se fue y tuvimos que descansar un poco porque habían sido muuuchas experiencias en sólo dos fines de semana. Gracias María por la compañía, ha sido brutal.
Quien se apunta a los siguientes?


En Can Pakman te esperan para que puedas tomarte la revancha pinponera Charly!!! Aún la silla no se ha recuperado de aquel golpe... (como se nota que me he leido el post enterito... Un abrazo a los dos (aunque Ale necesitaría mejor un par de manos más que supieran dar buena cuenta de un Mac (y no me refiero a un McPollo)) Carmelo
ResponderEliminarEii!Que dias más grandes! Gracias por inmortalizarlos aquí, así podré revivirlos cada día hasta que pueda volver a NY.
ResponderEliminarUn abrazo grande!
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