lunes, 19 de julio de 2010

Fines de semana

Es de noche, España duerme plácidamente y en Nueva York Alejandra aún no ha vuelto de la universidad.

El ritmo del Master aprieta. A eso vinimos. A eso me dedicaré yo en breve.

Pero antes de que llegue aprovecho los últimos días de mi estancia en la ciudad antes de volver a España a cambiar mi querido visado. Pasaré oficialmente de ser un turista profesional a un vulgar estudiante. Ay que pena!

Durante los últimos dos fines de semana hemos tenido el honor de recibir a nuestro primer usuario del flamante sofá cama!!!! María Solé ha pasado por las Américas y ha decidido que no hay mejor manera que llegar a Texas que pasando tanto a la ida como a la vuelta por la gran Manzana. De modo que la hemos tenido con nosotros dos fines de semana seguidos. Ha sido espectacular.

1r fin de semana.
María llegó el jueves. Paseo por high park, cena en meatpacking y a dormir que hay jetlag.
El viernes decidimos hacer una de las cosas que ya se han convertido en mis preferidas en la ciudad: Coger el Ferry a Staten Island. Staten Island es un pedazo de isla que está al Sur de Manhattan y a la que sale un Ferry totalmente gratis cada media hora aproximadamente. Nadie se ha fijado en la pobre isla durante mucho tiempo y aunque hay viviendas y mucha industria suele quedar fuera de todo destino turístico. Ahora bien, el trayecto te permite tener una de las vistas de Manhattan más bonitas que hay, justo encarando el Distrito Financiero, es decir, Rascacielos. De modo que hay una peregrinación constante de turistas que lo único que hacen es ir hasta la isla, bajarse de un ferry, subirse a otro, y volver a Manhattan. Es divertido y gratis, elemento fundamental para que algo se convierta en tu actividad favorita en la isla. Alejandra justamente está trabajando en la universidad en un solar ubicado en Staten Island y el profesor y la artista con la que colaboran dicen que es un lugar al que se están yendo todos los artistas por su alquiler barato. Nota: En Nueva York constantemente hay alguien que te dice que tal sitio o tal otro se está poniendo de moda y que todos los artistas se están moviendo hacia allí. Yo siempre me imagino a una horda de artistas, con sus miradas perdidas, que van cambiando de barrio constantemente, nómadas en la gran manzana sólo para que alguien pueda decir que hay otro barrio que está de moda. Es muy duro ser artista en New York.

Después de Staten Island nos fuimos a Williamsburg, barrio de moda oficial donde todos los artistas viven, van a vivir, o vivirán en algún momento [fijo]. El barrio, que ya nos habían recomendado Paul, Ophe y sobretodo Elisa, es espectacular. Una especie de bar de carretera hecho barrio. Un lugar con un ritmo y una escala completamente diferente de Manhattan. Fuimos en busca de galerías. No encontramos ninguna. Bueno sí, pero cerradas, o a medio montar. En nuestra búsqueda descontrolada entrábamos en todo aquel lugar que podía tener el más pequeño parecido con una galería de arte. El resultado fué que entramos en lugar ten singulares como una agencia inmobiliaria, un taller de pintura [con los artistas pintando y mirándonos como si fuéramos de otro planeta] y hasta a una vivienda. Nos pareció que era una galería seguro y al entrar nos encontramos a un tío en albornoz sentado en un sofá, una tía en una butaca fumando y una casa que parecía la del gran Lebowski. El albornoz me lo he inventado pero lo demás no, lo juro.

El caso es que nos lo pasamos genial investigando el barrio y acabamos tomándonos una piña colada en el Surf Bar, un lugar que parece sacado de california con arena desde la entrada hasta el patio interior. Brutal.
Volvemos a casa y después de unos gines en casa nos bajamos a Downtown [Nuestra terraza triunfa y se ha convertido en el lugar de encuentro de los viernes. Si no les entiendes, tómate un gintónic y únete a ellos.] Fuimos al Beauty Bar, un lugar de copas y bailes en el que te puedes hacer la manicura al mismo tiempo que te tomas un cóctel.

Sábado, Brunch, MoMA y al PS1. El PS1, ya lo comentamos, es una sala de arte asociada al MoMA pero en plan más joven y más molona. En veranos tienen cada sábado lo que llaman el Warm Up, un festival de Música Electrónica al aire libre que cada sábado invita a diferentes DJ's. Un arquitecto si se quiere considerar "in" debe ir porque además es el lugar donde cada año se construye el pabellón que da sombra y refrigerio a las charlas que hay entre baile y baile, construído por un arquitecto de la ciudad. El arquitecto siempre es molón y los que van más. Nosotros fuimos para no ser menos y la verdad es que es increíble. Este año la instalación es superdivertida y nos pasamos la mayoría del tiempo haciendo el tonto con las bolas que te dan de asientos. El resto lo pasamos bailando. Todo el mundo es guapo, alto, sonríe y lleva gafas de sol.

Domingo. La gran final. España llegaba a su primera final en la historia y nosotros lo íbamos a ver en Nueva York! En favor de nuestra superviviencia, no fuimos a verlo a La Nacional, club español en Nueva York donde vi la semifinal. El lugar es lo más parecido a meterte en un horno a 500ºC con un grupo descerebrado de españoles. Tuve una de las experiencias más surrealistas desde que estoy aquí y estuve al borde de una lipotimia con el gol de Puyol. Tiburón! En fin, que la final, por cuestionaes sanitarias, decidimos verlo en otro lugar. Después de probar en el Instituto Cervantes y en trece bares más que estaban a rebosar de españoles bebiendo sangría [tal cual] lo acabamos viendo en un hotel. El hotel tenía unas pantallas donde se fué amontonando gente y más gente y había tanta y tanta que al final se habilitó como una especie de sala vip que es donde la vimos nosotros. Impresionante. Afónico, dolor de cabeza de los nervios, abrazos a diestro y siniestro. Alegrón. Pena no estar en España para celebrarlo con los amigos.

María se va para Texas.

2ºFin de semana. María llega el viernes al mediodía. Tradicional reunión en la terraza de casa con gintónics y amigos que habían vuelto de sus respectivos viajes a los países de origen. Nos vamos hacia Downtown y acabamos en el FatCat. Un lugar inverosímil en medio de la ciudad y con todos los juegos habidos y por haber. Jugamos al futbolín [versión gringa con jugadores que parecían robocops, con una planitud en el terreno de juego inconcebilbe en nuestas tierras y, atención, tres porteros! Están locos estos gringos] a una especie de curling de mesa y al ping pong. Dimos muestra de nuestras habilidades en el tenis de mesa debidas a los grandes torneos jugados en Can Pakman!!!!

Sábado. Brunch y al Museo Noguchi. Un museo precioso en lo que fue el taller del escultor en Queens. Flipamos con sus tótems. Decidimos bajar andando para conocer el barrio hasta el Water Taxi Beach. En el barrio encontramos una gigantesca Central Eléctrica en la que la policia nos para para borrar las fotos que hemos hecho, un festival de musica hip hop, los puentes majestuosos hacia la isla y finalmente los "piers".
Al lado de uno de esos Piers está el Water Taxi Beach, un lugar con la vista más espectacular de la ciudad que he tenido hasta el día de hoy, con arenita de playa, con música para bailar y buen ambiente. Qué más se puede pedir? Así que nada, allí pasamos el resto de la noche hasta que ya, finalmente, dijimos BASTA. Y ya no pudimos más y volvimos a casa y María se fue y tuvimos que descansar un poco porque habían sido muuuchas experiencias en sólo dos fines de semana. Gracias María por la compañía, ha sido brutal.

Quien se apunta a los siguientes?

La foto no tiene nada que ver pero como María tiene todas las fotos, hasta que me las pase os dejo con la pequeña obra que me encontré el otro día en el MoMA. Creo que es de un chaval que empieza ahora. Creo que vive en Williamsburg o por ahí...

Me encanta la gente que se hace fotos con los cuadros. Creo que ésta chica hasta se apoyó un poco en el marco y el segurata le tuvo que decir que parara de arrimarse. Sólo se trata de quizás la obra de arte más importante de todo el siglo XX. Tampoco es para tanto.

miércoles, 7 de julio de 2010

ale postea por primera vez!

Llegué!
Llegué a NY y por fin llegué al blog! Llevo varios días, por no decir semanas y exagerar, pensando en el blog y en las fotos que quería colgar, en la cantidad de cosas que tenía que contar. Sólo ha pasado un mes pero parece que un huracán ha borrado parte de nuestras vidas y nos ha arrastrado hasta la mismísima puerta de la Columbia. Ahora, claro, me asaltan los millones de pensamientos, todas las imágenes desde la llegada al JKF (pero no, no alarmarse, que no empezaré por ahí!).

Sólo mostraré el final de la primera semana y la segunda al completo. Hay algo raro en la descordinación entre el blog y nuestra vida newyorkina, pero creo que pro
nto se arreglará (porque, o empiezo a postear cada día, o este es mi primer y último intento de blog). Bueno, aquí va nuestra casa ya amueblada, una imagen que titularía: "por duplicado or I want to be him".



Esta es nuestra pequeña casa después de dos visitas a ikea, como ya relató el charles. Pero lo más impresionante fue la segunda visita relámpago, logramos movernos sólo 20 minutos por ikea (oh yeah, lo logramos!). Es la mínima visita record de la historia, llegamos (at noon, como dicen aquí los colegas), como quien llega a su casa con prisa: resueltos y dispuestos a todo. Y, en 20 minutos, logramos llenar dos bolsas (de las grandes) de ikea y cargar sobre nuestros hombros dos paquetes de la misma longitud que carlos (que en horizontal es mucho!). Parecíamos dos locos de esos concursos de los 90 de: entra en el súper y mete, en 5 minutos, lo máximo en el carrito, que entonces será tuyo! Amaaaaaazing!

Y aquí va otro retazo de mi vida, el espacio donde paso aproximadamente 10 horas al día y eso por no dar el dato real porque me da un poco de reparo. Sí, en Columbia se trabaja sin parar. Es, su modus operandi, su nota de distinción: te bombardean sin parar y elige o muere. Me recuerda al: susto o muerte? Aquí, claramente, muerte. Así que a morir, de placer! Bueno, ahí va la foto de mi espacio de trabajo, un espacio reservado para ti (con amor) las 24 horas del día, tu ordenador personal.



Y el segundo fin de semana nos fuimos al PS1 a ver la expo quinq
uenal "Greater New York", tras leer la crítica de arte de los viernes (del anterior, 27 de mayo: http://www.nytimes.com/2010/05/28/arts/design/28greater.html?ref=ps_1_contemporary_art_center) de Roberta Smith, que hemos descubierto aquí. He de reconocer que, desde que empezó la universidad, la lectura de cualquier cosa no relacionada con las asiganturas del máster, brilla por su ausencia. Pero los primeros días aprovechamos! Aprovechamos para pasear, leer, ver expos, cenar en algún sitio rico y disfrutar de ny. Uno de los lugares fue Queens y el PS1, con Franklin Evans que nos cautivó con una instalación preciosa, muy relacionada con el lugar de trabajo y el tiempo (que parece uno de los objetivos de la expo: mostrar el proceso desarrollado por artistas Nyorkinos en 5 años de trabajo). Os dejo un montaje (cedido por el gran carles!) y fotos de algunos detalles impresionantes.












También paseamos una instalación de David Adamo, donde era raro, pero muy atractivo, caminar sobre el vaivén y el ruido de los bates de béisbol.



Y un pequeño tributo a nuestro querido Safari fotográfico de Toledo crea Toledo. Al retocar esta foto me he transportado 3-4 años atras, los colores eran parecidos y la decisión era la misma: calidez tostada o blanco luminoso quemado...um hoy me decanté por la calidez.




Y ya, lo último (antes de los deseos), nuestro intento por fotografiarnos junto al flatiron building. He omitido muchas fotografías, pero nos costó lo nuestro. Hoy, al mirar las fotos, me reí mucho con la segunda. Al hacer una primera y no funcionar el tema, realmente nos entusiasmamos con la labor y lo dimos todo, sin saber que la cabeza de carlos, claramente, tapaba todo el edificio.



Y los deseos: deseo que estuvierais aquí, lo deseo realmente, lo deseo con mucha fuerza cada mañana. Tras este deseo los demás que quería compartir no tienen valor, llegarán más posts y llegarán más deseos.
Ale

martes, 6 de julio de 2010